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sábado, 12 de diciembre de 2015

Chuchos

Los perros guardianes. Escena del Baile del Venado,
San Antonio Sacatepéquez, San Marcos.

El tigre se se ha robado la merienda del abuelo. Todos los danzantes ven la escena aterrados. Venados y Sajales lucen atónitos, nadie reacciona, hasta que los chuchos...

Dos perritos de rostro negro salen a la caza del jaguar, con sonajas y dientes contienen la amenaza, presentan batalla al gran felino de las selvas que se ha metido con la comida del abuelo, del amo. Danza encarnizada de poder contra voluntad... sabemos que el felino lleva las de ganar, pero esta vez los canes, persistentes guardianes, recuperarán la comida y la danza de las fuerzas del universo quedará saciada con esta ofrenda de alimento hasta la próxima función.

Esta escena del Baile del Venado, versión del pueblo de San Antonio Sacatepéquez, en el departamento de San Marcos, la pasé desapercibido la primera vez que presencié el evento en enero y fue hasta el mes de noviembre cuando tuve la oportunidad de apreciarla, quedando admirado por esa representación magistral de la voluntad, el trabajo en equipo y la lucha de poderes que plasmaron los antiguos y que, a la fecha, sigue siendo un deleite artístico además de una lección de coraje y valentía, de ritmo, de equilibrio.
 
Moraleja de la historia: Habrá que ser tenaz y valiente, como los chuchos, que siempre arriesgan su vida por el amo, y luchar para salir victorioso, inclusive cuando la amenaza tenga todas las de ganar.

... de vuelta en este tejido diacrónico de mi memoria.

miércoles, 19 de enero de 2011

Durante el festival Ixchel 2010

La foto que inaugura este cuadro de la memoria fue el asunto que motivó mi presencia en la gala de las artes femeninas del año pasado. El Festival Ixchel es un espacio urbano que no conocía y que, por la comunicación generada por Facebook (misma que poca gente atiende cuando de convocatorias se trata), terminé visitando en la mañana parcialmente nublada del 16 de octubre, en los días postreros de la lluvia. Entre las gracias puestas en escena y exposición había una muestra fotográfica de la cual participaba Rocío Barrios, fotógrafa de cuyo trabajo tenía conocimiento por las publicaciones de blog Pensamientos al Aire, donde combina, dentro del arte mercenario que circula en Internet, imágenes realizadas con gran pericia y una prosa poética por demás interesante. Y bueno, de su trabajo expuesto en el Festival, me pareció que el material titulado "reflejos" decía todo lo que había que decir al respecto de la obra de Rocío, en esa habilidad de transmitir suspiros de nostalgia a través de la cámara, de igual forma como lo hace con la fuerza de las palabras escritas.  

En la misma exposición me llevé la grata sorpresa de encontrarme con que la fotógrafa homenajeada en el Festival fue Jessica Ocampo (foto del centro), quien tiene la particularidad de seguir trabajando con cámaras análogas y aprovechar el recurso de la fotografía "de rollo" para transmitir detalles de la cotidianidad de un país lleno de contrastes, de rostros. Así que, el reconocimiento más que merecido es para esta notable humanista.
Aunado a los trabajos anteriores, en el graderío norte del vestíbulo del Paranifo Universitario  (fotografía de abajo) estaba expuesto el trabajo de grabados de Fidel Brito, artista Ixil que, en conjunto con su señora madre, llegaron a promocionar el trabajo artesanal que realizan y que fue, a mi criterio, uno de los detalles más contrastantes de la jornada pues, entre tanta mujer, el trabajo de mi amigo Fifu daba muestra de la equidad de género en aquel espacio cultural

Del festival en su totalidad diré que me pareció un esfuerzo loable - en el cual habré de reconocer la firma particular de las Naik Madera, quienes encabezaron la organización - por tratar de darle voz a las mujeres que participan de la expresión artística. Y al final, un poco quedó el sabor agridulce dado que, en estos tiempos, la buena voluntad en ocasiones no alcanza, pues la asistencia fue bastante limitada si se toma en cuenta la cantidad de actividades de buen nivel que se presentaron durante la jornada.

De cualquier forma yo, como asistente, me pasé un rato gratificante.   


jueves, 23 de septiembre de 2010

Entre la música y la historia 3: Las Naik Madera y las Pilas.

El lugar donde se realizó este concierto es conocido como Paraninfo Universitario, uno de los pocos espacios que el grupo de "imbéciles por la autonomía" no lograron cerrar en el último mes. Las muchachas en los instrumentos son las Naik Madera, chicas de ritmo ecléctico, a ratos latinas, por momentos rockeras, que lograron captar la atención de un público selecto que tomó parte de una tarde de sábado para escucharlas. De su música, diré que en particular me dejé llevar por el sonido del acordeón, al tiempo que seguía maravillándome el toque de batería en un par de baquetas guiadas por manos femeninas.



Para no variar, el asunto estriba en que Pepe andaba filmando unas tomas para elaborar un video clip de las patojas y, en apoyo a tales quehaceres terminé, de nuevo, tomando algunas fotos para registrar el proceso. Unos días antes, en el viaje a Parramos citado en un post anterior, el objetivo era el mismo; colaborar con el video. Buscábamos un lavadero comunal que se viera más o menos avejentado pero que tuviese alguna gracia y, de entre todas (aunque al final no se empleó ninguna de las visitadas), los ojos prefirieron la del Parque Central de de la citada localidad chimalteca (última foto) y con esa idea retornamos a Guatemala a comunicarle el hallazgo al Señor Director, osea el Pepe, mostrándole también las imágenes de otras dos pilas ubicadas en el camino de retorno hacia la Antigua. De éstas, la del camino de Pastores ganó por redundante y la imagen de abajo me dará la razón. 

Al escuchar a las Naik Madera se desató el chamuquito que agita la cabeza al ritmo de la batería, que de cuando en vez toca la lira y que siente ganas de volver a las tablas. Luego en las semanas tuve a bien encontrarme con la  la guitarra de Raquel (de la cual escribiré después), la Sexta Virgada, los audífonos en el casco de la moto y las postales de la vida que le sirven de inspiración al concierto diacrónico de la memoria.... 
Post data: por ay se acordarán cuando, en el transcurso de los noventas cambió el slogan de la foto, ese de "es la pila" por el que dice "trrrrremenda en duración"... y ahora mejor compramos alcalinas.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Entre la la musica y la historia 2: Las Luces de Esta Ciudad

Esta fotografía tomada detrás de un wind shield a la altura de la calle martí, acompaña el enlace de una canción que llena muchos espacios en el cajón de las explicaciones...


Me he arrodillado y me he arrastrado a decirte
perdón una y otra vez  y
al mismo tiempo te digo no puedo
prometer no hacerlo otra vez.

He caminado estos pasos siguientes
sólo por hacerte reir
y tengo un raro presentimiento
que hay algo más que sobrevivir.

  y escuchame muy bien:

No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no te lo tomes tan personal...

Perdona si no llego a estar en la cena
tampoco a desayunar
no pude evitar hacerle el amor a,
a las luces de esta ciudad.

Y si me pierdo no me busques tan lejos
seguro esto por ahí,
no es que me esté escondiendo de mi reflejo
es que no quiero que me veas así.

Y escúchame muy bien:

No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no te lo tomes tan personal, no no

No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no soy tan joven menos tan viejo y sé
cuando debo ceder, y no es hoy.

Me he arrodillado y me he arrastrado hasta decirte
perdon una y otra vez
y al mismo tiempo te digo no puedo

No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no te lo tomes tan personal, no no
no uho oh oh.

No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no soy tan joven menos tan viejo y sé
cuando debo ceder, y no es hoy.

Y no es hoy...

Entre la la musica y la historia 1: Sexta Virgada

Creo que a Fernando no le veía desde el incidente aquel en Sacapulas, cuando, por poquito, teminamos siendo el churrasco de la tarde. Luego de la sesión de conferencias del jueves 2 de septiembre, el supraescrito nos invitó a escuchar a una banda local que tocaba en un antro, ya antes visitado, en la siempre hospitalaria Santa Tecla. Estos músicos alegres e irreverentes, que responden al nombre de "Sexta Virgada" (fotografías al inicio del post), resultaron ser todo un espectáculo musical, con un manejo de público interesante y un estilo que puedo definir como un híbrido del NuMetal californiano con el rock de camioneros argentino y un toque indiscutiblemente guanaco. Salí de aquel bar apestando a cigarrillo y con un agradable retorno de la memoria a los días del Rock de Montaña en Guatemala, del tiempo cuando las bandas nacionales creaban obras de arte con sentido social... 

En contraposición, la noche del sábado, en compañía de Félix y Edgar (procedentes de la república del águila y la serpiente), contando con la acostumbrada guía de los Tlatoanis de Santa Tecla: Raúl y Crespín, llevamos a cabo un recorrido por las renovadas calles peatonales del Centro Histórico, deliberando acerca del heredero de los Habsburgo, un tal Maximiliano que, según fuentes bien informadas, no murió fusilado en México y reapareció en tierras salvadoreñas bajo el pseudónimo de Justo Armas, charla que luego tornó hacia las frutas deshidratadas y la manera de cantar el idioma español de los visitantes mexicanos.


Y de nuevo, la visita al vecino del oriente, resultó ser una jornada histórica, llena de pupusas, música, mareros, busetas, arte rupestre, dialectos, caminatas....

Las fotos  tercera y cuarta corresponden, en su orden, a una de las iglesias más antiguas de Santa Tecla, misma que tiene los días contados ante la falta de visión de la parroquia y las autoridades locales; la siguiente presenta al señor Ismael Crespín, en el kiosko de su pequeña ciudad.

Salú..