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lunes, 26 de enero de 2015

Camioncitos disfrazados

Hacia el occidente estos armatostes avanzan con una lentitud bárbara, llevan los espacios entre butacas reducidos y los de piernas largas sufrimos las consecuencias de tal desfachatez que gana apenas seis espacios para gente sentada-aperchada que, de no ir sobre el cojín, irían igual apuñuscados en el pasillo de estos camioncitos disfrazados como autobuses de colores.

Fuera de todo, las camionetas de parrilla en esta latitud aún se mantienen libres del acoso de la violencia. Si lleva uno tiempo aún es una diversión y un poco una aventura. El año pasado, por ejemplo estuve viajando a Comitancillo (localidad para la cual no hay microbuses) y conocí rutas nuevas que lo llevan a uno a través de la pradera subalpina marquense. Barrancos extremos, caminos de terracería conquistados por esta lata con ruedas. Acá voy, adentro. De retorno vengo cargando con unas ollas que compré en el mercado local y conseguir que llegaran intactas adentro de un chunche de estos es toda una tarea de titanes.



Acá voy, adentro… algunos en el bus de adelante, viajan libres al viento en estos cacastes con parrilla.   

lunes, 9 de abril de 2012

Trencito (de playa y frontera parte 3)

Confieso que los campos de feria me causan terror... me parecen lugares sombríos, meras réplicas del desarrollo industrial con muchos puntos ciegos donde cualquiera puede esperar para cometer alguna fechoría. Pero igual, este sábado terminé arrastrado por los patojos del campeonato de voley playa y paré sacando algunas imágenes como esta de arriba. La imagen es terriblemente nostálgica, de esa cuenta decidí agregarle desde la toma original un filtro cálido (ideal para atardeceres) con la pretención de alcanzar esos tonos ferrosos, como de recuerdo, que me llevan de vuelta a los campos del Hipódromo de Norte, al Esquilandia de la San Juan...

Debo confesarlo: Creo que llevaba como veinte años de andar aborreciendo el mar, pero este campo de feria y las caminatas en la arena de estos días han sido impresionantes...

Granizadas (de playa y frontera parte 1)

Nos encontramos en la playa de Ocós, cerca de las instalaciones del restaurante municipal, uno de esos atractivos perdidos a plena vista, Abel es quien prepara las Granizadas.

Migrante, igual que la mayoría de nosotros los que habitamos estas tierras, regresó a Guate después de viajar por todo el hemisferio norte y trabajar en Alaska y México, de donde cruzó para reencontrarse con una tierra de la cual no tenía memoria. Con la idea de comenzar en este nuevo lugar (como la mayoría por acá), se instaló para el feriado de la Semana Santa con su carreta de granizadas de limón, nance y tamarindo  y fue así, en las compras del citado producto que comenzó la conversación que se prolongó por dos días dado su conocimiento de los caminos que yo añoro y mis sapiencias de este país que él ve con tan buenos ojos. 
Parece ser que así, entre granizadas, es que nacen las amistades. 


sábado, 9 de enero de 2010

¡Lleeeeve sus helados!


En recuerdo de Pepe Paredes, Amigo y Maestro.

Y bueno, muy del equipo de arqueólogos, del grupo que trabajó en campo en Chukmuk, ha sido el consumo de helados artesanales. Ya en un post anterior había presentado una imagen del chavito que nos vendía estos tentenpiés al llegar al medio día y presento ahora otras imágenes de esta micro industria artesanal que, en días soleados, es capaz de salvarle la vida a propios y extraños cuando se está prácticamente a la mitad de la nada, en terrenos donde la abarrotería más próxima se encuentra a no menos de un kilómetro de distancia.
Estas imágenes que acá presento corresponden a una misma situación acaecida en tres momentos distintos: La primera fotografía puedo llamarla "El hacedor de Cornocopias", caballero de muy buenos modales que, inclusive, aceptó que realizara yo este retrato que surgió de idea de mi madre quien, en sus remembranzas durante el viaje a Tejutla de diciembre, me comentó que esta era la forma como tradicionalmente se hacían los helados allá en San Marcos cuando ella aún residía en aquellas latitudes.
La foto siguiente corresponde al día de toma de pocesión de la Alcaldía Comunitaria de Chukmuk en la cual se enlaza la imagen de la carretilla de una de las empresas heladeras más conocidas de Guatemala, con el atuendo curioso, de botas vaqueras y sombrero, del vendedor, en un día que resultó largo y caluroso. 

Finalmente, la tercera toma corresponde a la plática entre Sergio y el chavito de los helados de piña, presentación de bolsa plásitca, semejante a la de los "cuquitos" que de niño compraba en la tienda a cinco len (aunque esos se emplasticaban de manera industrial). La charla, por cierto, daba vueltas al rededor de las explicaciones de mi compañero de trabajo acerca del funcionamiento del GPS las cuales, el nuevo amiguito del proyecto, atendía con asombro e interés científico.
En los tres casos, los personajes centrales de las fotografías, aliviaron jornadas de mucha caminata con la frescura de aquel producto, llevado en carretilla o en hielera de mecapal, que, repito, es muy del gusto de este grupo de arqueólogos.

viernes, 26 de junio de 2009

El Lucerito

Xela ha quedado atada al pasado, con ese renacentismo desfasado, un centro histórico de inicios de la República, añorando el Estado de los Altos y, de ribete, estos negocios ochenteros que deambulan por los desordenados callejones de mil esquinas y diez mil historias.

La fotografía corresponde a uno de tantos viajes realizados durante 2007, la lluvia fue la constante en territorio altense, donde en la más grata compañía conocí las calles de Zunil y las Georginas, además de reencontrarme con la 14, el teatro, el Parque Centroamérica y tantas otras locaciones en la ciudad más fría de Guatemala.

Realizando un poco de arqueología, la carreta de los "Deliciosos Plátanos con Crema" de El Lucerito,constituye un remanente material que permite observar la creatividad de una cultura local arraigada a los días antañones: una especie de museo interactivo siempre lleno de imágenes para guardar en el güípil diacrónico de la memoria... más diacrónico, imposible!!