En el recorrido del aún cercano diciembre de 2010, la expedición culminó en el bien nombrado "puerto cálido del altiplano". Así que, de nuevo, la aventura de explorar el pasado nos llevó a Chu´Taxtyoox, el corazón del Lamq'ib Amaq' (señorío sakapulteko del sur). Y debo mencionar que en el recorrido fotográfico de esta noche, la memoria me juega una buena pasada y evoca las andanzas del 2002 cuando, exactamente ocho años atrás, de la mano con el equipo de investigaciones del proyecto arqueológico de Sacapulas trazamos los primeros bosquejos del plano del sitio y realizamos las primeras excavaciones de nuestra vida y las primeras en el sitio tras cincuenta y siete años de permanecer inalterado.
Abrirse camino por la vegetación de pastizal y espinos, reencontrarse con los terraplenes de la Acrópolis, alcanzar la sima de la estructura principal y comenzar a recordar que esta ciudadela, bordeada por el Chixoy, era un enclave importante para el control de entrada y salida de las áreas productivas, así como un centro rector estratégicamente posicionado a partir de cálculos astronómicos, constituido como un eje de convergencia de los puntos cardinales señalados por altares naturales aún empleados por los Aj' K'ij durante la celebración de la Costumbre... y así se va la mañana con la tertulia académica, la caminata entre las estructuras y la visita al patio del juego de pelota, con el agrado de observar que el sitio sigue en condiciones aceptables, al resguardo de una comunidad que protege su patrimonio de los intereses industriales, siempre amenazado éste por la minería y la construcción de hidroeléctricas, siempre atentos ellos a la llegada de visitantes a quienes preguntan sus intenciones antes de permitirles el paso y, como ha sido desde el comienzo, gracias al acompañamiento de Don Chus, seguimos teniendo el privilegio de caminar por los senderos del pasado sakapulteko.
El día previo, horas antes de la visita a Canillá, fue imperativo caminar entre los vestigios de Q'umarkaaj, antigua capital del K'iche' Winaq', donde Yvonne describió los rasgos escondidos bajo la grama, rasgos que incluyen una gran cantidad de estructuras habitacionales descubiertas durante las excavaciones del último lustro, que denotan la densidad de población de este sitio durante el período Posclásico Tardío, cuando los rectores de este asentamiento compartían el dominio de las Tierras Altas con Kaqchikeles Mames y Tz'utujiles.
Las imágenes adjuntas me permiten describir las incidencias del viaje: en principio, la fotografía de arriba presenta al grupo de estudiantes y aqueólogos que intentaron cruzar el Chixoy, fracaso absoluto debido al caudal de aquella mañana y que, como un consuelo, se decidieron por tomar esta fotografía con el sitio arqueológico y el río de fondo; y al final, en la fotografía de abajo, se presentan a contraluz las estructuras del grupo principal de Q'umarkaaj, destacando los remanentes del Templo Tohil, frente al cual varios Aj' Kij' levantan su plegaria con el fuego sagrado que extiende sus brazos de humo para alzarse hacia el infinito espacio celeste, entre edificios del Posclásico y pinos del presente que, entre ambos, deleitan la memoria.
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jueves, 27 de enero de 2011
miércoles, 19 de enero de 2011
Durante el festival Ixchel 2010
La foto que inaugura este cuadro de la memoria fue el asunto que motivó mi presencia en la gala de las artes femeninas del año pasado. El Festival Ixchel es un espacio urbano que no conocía y que, por la comunicación generada por Facebook (misma que poca gente atiende cuando de convocatorias se trata), terminé visitando en la mañana parcialmente nublada del 16 de octubre, en los días postreros de la lluvia. Entre las gracias puestas en escena y exposición había una muestra fotográfica de la cual participaba Rocío Barrios, fotógrafa de cuyo trabajo tenía conocimiento por las publicaciones de blog Pensamientos al Aire, donde combina, dentro del arte mercenario que circula en Internet, imágenes realizadas con gran pericia y una prosa poética por demás interesante. Y bueno, de su trabajo expuesto en el Festival, me pareció que el material titulado "reflejos" decía todo lo que había que decir al respecto de la obra de Rocío, en esa habilidad de transmitir suspiros de nostalgia a través de la cámara, de igual forma como lo hace con la fuerza de las palabras escritas.
En la misma exposición me llevé la grata sorpresa de encontrarme con que la fotógrafa homenajeada en el Festival fue Jessica Ocampo (foto del centro), quien tiene la particularidad de seguir trabajando con cámaras análogas y aprovechar el recurso de la fotografía "de rollo" para transmitir detalles de la cotidianidad de un país lleno de contrastes, de rostros. Así que, el reconocimiento más que merecido es para esta notable humanista.
Aunado a los trabajos anteriores, en el graderío norte del vestíbulo del Paranifo Universitario (fotografía de abajo) estaba expuesto el trabajo de grabados de Fidel Brito, artista Ixil que, en conjunto con su señora madre, llegaron a promocionar el trabajo artesanal que realizan y que fue, a mi criterio, uno de los detalles más contrastantes de la jornada pues, entre tanta mujer, el trabajo de mi amigo Fifu daba muestra de la equidad de género en aquel espacio cultural
Del festival en su totalidad diré que me pareció un esfuerzo loable - en el cual habré de reconocer la firma particular de las Naik Madera, quienes encabezaron la organización - por tratar de darle voz a las mujeres que participan de la expresión artística. Y al final, un poco quedó el sabor agridulce dado que, en estos tiempos, la buena voluntad en ocasiones no alcanza, pues la asistencia fue bastante limitada si se toma en cuenta la cantidad de actividades de buen nivel que se presentaron durante la jornada.
De cualquier forma yo, como asistente, me pasé un rato gratificante.
martes, 18 de enero de 2011
Del pueblo de Quiché: Los Cerritos-Chijoj
¡Promesas que terminan por cumplirse! Tras varios años de auxiliatura y gustoso acompañamiento en el curso de Tierras Altas, por fin, en los primeros días de diciembre de 2010, con un grupo de estudiantes renovado y algunos amigos de la vieja guardia, llegaron mis botas hasta los sitios arqueológicos de Canillá y Sajcabajá. Yvonne fijó las coordenadas para el comienzo del viaje en el centro y sureste de Quiché y, siguiendo la semblanza diacrónica, acá presento algunas memorias de la tercera parte del primer día de recorrido. El sitio de las fotografías adjuntas es conocido como Los Cerritos-Chijoj, nombre compuesto por su localización en el límite de los caseríos así llamdos, enclavados en el valle de Canillá. Este asentamiento prehispánico es una de las grandes urbes del Epiclásico ( + 850 - 1100 d.C.), y presenta una serie de estructuras, restauradas por la mismión francesa, que incluyen templos, un imponente patio para juego de pelota (infra), un marcador de piedra (supra) y otros elementos.
Tanto en el ámbito de la investigación, como en el sector turístico, este sitio ha quedado relegado a las últimas casillas (como cualquier otro de las Tierras Altas). Escondido a la sombra de los grandes templos de Petén y de los proyectos, ahora de moda, que buscan establecer los sitios más antiguos de Mesoamérica (en el afán de agenciarse de fondos para enraizarse en un quehacer técnico, cada vez menos decoroso), los Cerritos-Chijoj es uno de los remanentes más importantes de los grupos que habitaron las serranías en tiempos previos al auge de los señoríos posclásicos, que observándose de conjunto con Xa'lchuun, Sacapulas y Chukmuk,Atitlán, además de los sitios de la Cultura Cotzumalguapa, denotan una serie de rutas comerciales importantísimas que resaltan un desarrollo independiente en gran medida de los centros rectores del Clásico del Altiplano Central Mexicano y las Tierras Bajas que, dicho sea de paso, para el año 1,000 d.C., se encontraban ya abandonados o en etapas decadentes. Tales rutas permitieron la mixtura de estilos escultóricos y arquitectónicos disgregados por toda la cuenca del Río Negro y que enlazaron, según evidencias cerámicas y rupestres, con los centros rectores de las tierras del sur.
De este recorrido también debo rescatar la persistencia del grupo de viajantes que, aún sabiendo la trampa de camino que habriamos de sortear en el retorno hacia Santa Cruz, recorrieron la zona arqueológica entrada ya la noche en la cual se dejó ver, además de las estructuras, la emoción y el agrado con el cual los anfitriones (supervisores y trabajadores regionales de arqueología de Canillá) atendieron la comisión, guiando nuestro andar entre la oscurana y poniendo a nuestra dispocisión, inclusive, las luces altas de sus motocicletas con tal que las fotos salieran bien.
Tanto en el ámbito de la investigación, como en el sector turístico, este sitio ha quedado relegado a las últimas casillas (como cualquier otro de las Tierras Altas). Escondido a la sombra de los grandes templos de Petén y de los proyectos, ahora de moda, que buscan establecer los sitios más antiguos de Mesoamérica (en el afán de agenciarse de fondos para enraizarse en un quehacer técnico, cada vez menos decoroso), los Cerritos-Chijoj es uno de los remanentes más importantes de los grupos que habitaron las serranías en tiempos previos al auge de los señoríos posclásicos, que observándose de conjunto con Xa'lchuun, Sacapulas y Chukmuk,Atitlán, además de los sitios de la Cultura Cotzumalguapa, denotan una serie de rutas comerciales importantísimas que resaltan un desarrollo independiente en gran medida de los centros rectores del Clásico del Altiplano Central Mexicano y las Tierras Bajas que, dicho sea de paso, para el año 1,000 d.C., se encontraban ya abandonados o en etapas decadentes. Tales rutas permitieron la mixtura de estilos escultóricos y arquitectónicos disgregados por toda la cuenca del Río Negro y que enlazaron, según evidencias cerámicas y rupestres, con los centros rectores de las tierras del sur.
De este recorrido también debo rescatar la persistencia del grupo de viajantes que, aún sabiendo la trampa de camino que habriamos de sortear en el retorno hacia Santa Cruz, recorrieron la zona arqueológica entrada ya la noche en la cual se dejó ver, además de las estructuras, la emoción y el agrado con el cual los anfitriones (supervisores y trabajadores regionales de arqueología de Canillá) atendieron la comisión, guiando nuestro andar entre la oscurana y poniendo a nuestra dispocisión, inclusive, las luces altas de sus motocicletas con tal que las fotos salieran bien.
lunes, 17 de enero de 2011
Celeste...
| Luna llena al atardecer, 21-12-2010, en una calle de la zona 2. Foto: G.Chocano. |
Y también esa noche ha traído a la mente las temporadas de campo y de mapeo en Sacapulas pues, en la antigua Chu'Taxtyoox, dejamos como una promesa postergada las visitas al filo de la penumbra para observar desde los templos el recorrido de la luna y el sol que, con toda seguridad, planteó los lineamientos a seguir por los urbanistas del Posclásico Tardío...
![]() |
| Ocaso de un día de noviembre en San Juan Sacatepéquez, Guatemala. Foto: G.Chocano. |
jueves, 23 de septiembre de 2010
Entre la música y la historia 3: Las Naik Madera y las Pilas.
El lugar donde se realizó este concierto es conocido como Paraninfo Universitario, uno de los pocos espacios que el grupo de "imbéciles por la autonomía" no lograron cerrar en el último mes. Las muchachas en los instrumentos son las Naik Madera, chicas de ritmo ecléctico, a ratos latinas, por momentos rockeras, que lograron captar la atención de un público selecto que tomó parte de una tarde de sábado para escucharlas. De su música, diré que en particular me dejé llevar por el sonido del acordeón, al tiempo que seguía maravillándome el toque de batería en un par de baquetas guiadas por manos femeninas.
Para no variar, el asunto estriba en que Pepe andaba filmando unas tomas para elaborar un video clip de las patojas y, en apoyo a tales quehaceres terminé, de nuevo, tomando algunas fotos para registrar el proceso. Unos días antes, en el viaje a Parramos citado en un post anterior, el objetivo era el mismo; colaborar con el video. Buscábamos un lavadero comunal que se viera más o menos avejentado pero que tuviese alguna gracia y, de entre todas (aunque al final no se empleó ninguna de las visitadas), los ojos prefirieron la del Parque Central de de la citada localidad chimalteca (última foto) y con esa idea retornamos a Guatemala a comunicarle el hallazgo al Señor Director, osea el Pepe, mostrándole también las imágenes de otras dos pilas ubicadas en el camino de retorno hacia la Antigua. De éstas, la del camino de Pastores ganó por redundante y la imagen de abajo me dará la razón.
Al escuchar a las Naik Madera se desató el chamuquito que agita la cabeza al ritmo de la batería, que de cuando en vez toca la lira y que siente ganas de volver a las tablas. Luego en las semanas tuve a bien encontrarme con la la guitarra de Raquel (de la cual escribiré después), la Sexta Virgada, los audífonos en el casco de la moto y las postales de la vida que le sirven de inspiración al concierto diacrónico de la memoria....
Post data: por ay se acordarán cuando, en el transcurso de los noventas cambió el slogan de la foto, ese de "es la pila" por el que dice "trrrrremenda en duración"... y ahora mejor compramos alcalinas.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Entre la la musica y la historia 2: Las Luces de Esta Ciudad
Esta fotografía tomada detrás de un wind shield a la altura de la calle martí, acompaña el enlace de una canción que llena muchos espacios en el cajón de las explicaciones...
Me he arrodillado y me he arrastrado a decirte
perdón una y otra vez y
al mismo tiempo te digo no puedo
prometer no hacerlo otra vez.
He caminado estos pasos siguientes
sólo por hacerte reir
y tengo un raro presentimiento
que hay algo más que sobrevivir.
y escuchame muy bien:
No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no te lo tomes tan personal...
Perdona si no llego a estar en la cena
tampoco a desayunar
no pude evitar hacerle el amor a,
a las luces de esta ciudad.
Y si me pierdo no me busques tan lejos
seguro esto por ahí,
no es que me esté escondiendo de mi reflejo
es que no quiero que me veas así.
Y escúchame muy bien:
No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no te lo tomes tan personal, no no
No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no soy tan joven menos tan viejo y sé
cuando debo ceder, y no es hoy.
Me he arrodillado y me he arrastrado hasta decirte
perdon una y otra vez
y al mismo tiempo te digo no puedo
No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no te lo tomes tan personal, no no
no uho oh oh.
No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no soy tan joven menos tan viejo y sé
cuando debo ceder, y no es hoy.
Y no es hoy...
Me he arrodillado y me he arrastrado a decirte
perdón una y otra vez y
al mismo tiempo te digo no puedo
prometer no hacerlo otra vez.
He caminado estos pasos siguientes
sólo por hacerte reir
y tengo un raro presentimiento
que hay algo más que sobrevivir.
y escuchame muy bien:
No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no te lo tomes tan personal...
Perdona si no llego a estar en la cena
tampoco a desayunar
no pude evitar hacerle el amor a,
a las luces de esta ciudad.
Y si me pierdo no me busques tan lejos
seguro esto por ahí,
no es que me esté escondiendo de mi reflejo
es que no quiero que me veas así.
Y escúchame muy bien:
No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no te lo tomes tan personal, no no
No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no soy tan joven menos tan viejo y sé
cuando debo ceder, y no es hoy.
Me he arrodillado y me he arrastrado hasta decirte
perdon una y otra vez
y al mismo tiempo te digo no puedo
No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no te lo tomes tan personal, no no
no uho oh oh.
No no me digas que hacer
pues, sabes, probablemente lo haga al revés
no soy tan joven menos tan viejo y sé
cuando debo ceder, y no es hoy.
Y no es hoy...
Poniéndome al día: Los viajes bajo la lluvia
Estas fotografías de cielo gris, de un agosto que fue de ida y vuelta evocaron los retorcidos y, a veces, gratos días del colegio. Iniciamos la odisea en San Pedro Carchá, adonde fuimos Pepe, Roberto y yo para acompañar la caravana de las Reliquias de San Juan Bosco (fotos 2 y 3). Una semana después, nuevamente Roberto y yo, pero esta vez en compañía de Ricardo Mendoza y su novia, caminamos bajo la llovizna perenne en Parramos y Pastores y Antigua (fotos 1 y 4).
En una entrada anterior comentaba acera de la forma como percibo los temporales en este presente incierto. Hoy, sin cambiar de opinión y tratando de sobrellevar un cuadro depresivo de mi lluviosa existencia (nótese el tono de tragedia griega) presento de nuevo imágenes del interminable invierno del 2010, que de bueno trajo estos viajes entre nubes y precipitación pluvial.
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