Un nuevo espacio abre sus ventanas para compartir un poco de las asombrosas evidencias arqueológicas de Guatemala y del resto de Centroamérica. Este blog intenta difundir trabajos arqueológicos que carecen a la fecha de medios de publicación, reseñas de articulos relativos a la materia, fotografías, comentarios y trabajos de estudiantes de arqueología, de profesionales comprometidos con una ciencia humana.
Para visitarlo dejo el link Güipil de la Arqueología Terraltense o pueden entrar mediante los enlaces en la columna inferiror a la derecha.
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 Unported License.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Atitlán
viernes, 16 de octubre de 2009
Hispánico y chimalteco... con un toque familiar
Esta tubería de ladrillos alargados se localiza en Chimaltenango, en las cercanías de la ruta que conduce desde este poblado hacia Los Aposentos, a San Andrés Itzapa, a Parramos...
Hace poco menos de tres semanas, tío Mario Roberto y sus compañeros de trabajo en el COCODE localizaron el hallazgo mientras preparaban el terreno de la Alameda para iniciar el proceso de reforestación del sector que, meses atrás, hubo de ser talado por ordenes municipales amparadas en la excusa de que los árboles eran muy viejos.
Los vestigios resultaron en gran medida interesantes. Al principio pensé que se trataba de una tubería de drenaje de no más de 50 años, pero, al recolectar algunas muestras del tipo de ladrillo empleado y e la argamasa elaborada a base de cal y arena, mismas que luego llevé al IDAEH para que Yvonne las analizara - a ojo de buen cubero -, se aclaró el panorama, resultando que el cilindro, durante su vida útil en la Época de Dominación Hispánica, era parte de un sistema hidraúlico, quizá un acueduto, que seguía el rumbo que hoy lleva la Alameda.
En el plano personal, la investigación de este rasgo arquitectónico será, además de una puerta abierta en el campo de la mal llamada arqueología colonial, una experiencia peculiar a razón de efectuar un trabajo de la mano con mi tío y la demás gente de su comunidad.
Hace poco menos de tres semanas, tío Mario Roberto y sus compañeros de trabajo en el COCODE localizaron el hallazgo mientras preparaban el terreno de la Alameda para iniciar el proceso de reforestación del sector que, meses atrás, hubo de ser talado por ordenes municipales amparadas en la excusa de que los árboles eran muy viejos.
Los vestigios resultaron en gran medida interesantes. Al principio pensé que se trataba de una tubería de drenaje de no más de 50 años, pero, al recolectar algunas muestras del tipo de ladrillo empleado y e la argamasa elaborada a base de cal y arena, mismas que luego llevé al IDAEH para que Yvonne las analizara - a ojo de buen cubero -, se aclaró el panorama, resultando que el cilindro, durante su vida útil en la Época de Dominación Hispánica, era parte de un sistema hidraúlico, quizá un acueduto, que seguía el rumbo que hoy lleva la Alameda.
En el plano personal, la investigación de este rasgo arquitectónico será, además de una puerta abierta en el campo de la mal llamada arqueología colonial, una experiencia peculiar a razón de efectuar un trabajo de la mano con mi tío y la demás gente de su comunidad.
jueves, 15 de octubre de 2009
De esos lugares a los que siempre vuelvo
Los viajes que comienzan cada vez que Jorge regresa a Guatemala dejan siempre alguna historia que contar, principalmente cuando el recorrido nos adentra en los sitios arqueológicos de las Tierras Altas y del occidente de El Salvador.
Iximche se presentó como la opción a visitar a mediados del año pasado. Desde el inicio, la visita al museo de sitio generó un diálogo coloquial con respecto de los elementos mexicanos previos a la conquista que se presentan como parte del inventario de vestigios de la fortificación Kaqchikel. Luego recorrimos las estructuras de los grupos principales en donde Jorge tomó como cincuenta fotos con un rollo de treinta y seis exposiciones, mismas que se velaron (o simplemente no salieron) y la tarea hubo de sacarla mi (ahora jubilada) cámara Samsung de 3.5mpx -place comercial here-...
La imaginación vuela desde el ingreso en el Tinamit amurallado, la caballería de Alvardo se abría paso con dificultad en aquel tejido de callejones estrechos en aquel inmerecido recibimiento tras las conquistas efectuadas en territorio K'iche', precursoras de una alianza que terminaría con premura a raiz de los incontables abusos del Tonatiuh... luego la ciudad prendida en fuego y al abandono.
Sin duda aquel diálogo de agosto de 2008 revivió un poco de la historia de Iximche, así pasa cuando voy acompañado. Otras veces, voy únicamente a quedarme absorto por el paisaje, a contemplar el paso del tiempo, a recargar baterías con el aire frío de Tecpán, a maravillarme del ingenio humano que llevó a edificar todos aquellos templos y palacios en apenas cinco décadas...
Iximche se presentó como la opción a visitar a mediados del año pasado. Desde el inicio, la visita al museo de sitio generó un diálogo coloquial con respecto de los elementos mexicanos previos a la conquista que se presentan como parte del inventario de vestigios de la fortificación Kaqchikel. Luego recorrimos las estructuras de los grupos principales en donde Jorge tomó como cincuenta fotos con un rollo de treinta y seis exposiciones, mismas que se velaron (o simplemente no salieron) y la tarea hubo de sacarla mi (ahora jubilada) cámara Samsung de 3.5mpx -place comercial here-...
La imaginación vuela desde el ingreso en el Tinamit amurallado, la caballería de Alvardo se abría paso con dificultad en aquel tejido de callejones estrechos en aquel inmerecido recibimiento tras las conquistas efectuadas en territorio K'iche', precursoras de una alianza que terminaría con premura a raiz de los incontables abusos del Tonatiuh... luego la ciudad prendida en fuego y al abandono.
Sin duda aquel diálogo de agosto de 2008 revivió un poco de la historia de Iximche, así pasa cuando voy acompañado. Otras veces, voy únicamente a quedarme absorto por el paisaje, a contemplar el paso del tiempo, a recargar baterías con el aire frío de Tecpán, a maravillarme del ingenio humano que llevó a edificar todos aquellos templos y palacios en apenas cinco décadas...
... Y siempre vuelvo.
Presentando la milenaria ciudad de Chukmuk
En la margen sur del majestuoso lago de Atitlán se localiza una de las ciudades prehispánicas más impresionantes de las Tierras Altas de Guatemala. Esta urbe campesina conocida como Chukmuk, palabra que del idioma Tz'utujil se traduce como "sobre las gradas", es una de las más complejas muestras de interacción mesoamericana: un puente de enlace entre las montañas y la costa que en parte se viste con un huipil mixteco de formas geométricas plasmadas en su arquitectura posclásica... a ratos es también costera, con un dejo de Teotihuacan y Kaminakjuyu en los bordados de su cerámica... y adornada finalmente con el toque de la tela gris sobre la cual se yergue, la de sus bloques canteados, la de manos y piedras de moler que son muchas y de diversas formas.
La milenaria Chukmuk renace, vuelve a poblarse 450 años después de sus días de gloria, ahora para alvergar a los hombres y mujeres que cuentan la historia de la noche que llovió tristeza y desolación. Dispuestos a devolverle la grandeza a la ciudad de los ancestros, los Tz'utujiles comienzan el proceso de recontrucción y rememoran el pasado plasmándolo en imágenes que explican, a propios y extraños, la historia prehispánica vivida en este graderío de andesita y limo situado al pie del Toliman.
La milenaria Chukmuk renace, vuelve a poblarse 450 años después de sus días de gloria, ahora para alvergar a los hombres y mujeres que cuentan la historia de la noche que llovió tristeza y desolación. Dispuestos a devolverle la grandeza a la ciudad de los ancestros, los Tz'utujiles comienzan el proceso de recontrucción y rememoran el pasado plasmándolo en imágenes que explican, a propios y extraños, la historia prehispánica vivida en este graderío de andesita y limo situado al pie del Toliman.
jueves, 17 de septiembre de 2009
Requiem de Guitarra y Muelas.

A mediados de la década de los noventas, ya por medio propio, acostumbraba dirigirme al resguardo de la Cordillera Volcánica, a la ciudad de San Marcos. Allá, quién me recibía y daba cobijo era mi tío Jose, el valiente de todos mis familiares que se animó a volver al pueblito luego de su paso por la Metrópoli de Guatemala.
Las tardes de guitarra allá en San Marquitos se llenaban de música que brotaba de sus manos, prodigiosas para la guitarra y también para sacar muelas. Tocaba siempre Hotel California con adornos y todo, algunas de Alux y, tiempo después, los acordes que lo acompañaban en la iglesia. Siempre fue una delicia escucharlo.
De él, en el tejido de mi memoria queda el bordado de enseñanzas, especialmente las que me regaló con su ejemplo: de cualquier dificultad hay salida, toda vez tomemos la mano del Padre Celestial. Los hilos de su música, el color de la sonrisa suya y de todos los paisanos a los que les arregló los dientes y su legado de humildad y servicio conforman ahora una flor luminosa en este güipil que, desde hace unos días tiene un toque de tristeza por la partida tan pronta.
Acá se le extraña mucho tío.
Cuatro Prófugos
Y más tarde... en el salón de la justicia... Los superamigos se reunían para darle persecución a estos cuatro delincuentes [El Chaparro Calcomanía, El Güechero Choconoy, El Choper Solidario y el Suquinay Sinvergüenza] que se localizaban en el cuartel general del gabinete inmóvil.
Estos tipos, los menos buscados (excepto cuando es para cobrarles alguna pasada), según fuentes de alta confiabilidad, se encontraban en contubernio para darle un golpe al tedio, mal empleando el poder de la palabra...
A la fecha siguen prófugos, escondidos entre las multitudes y cometiendo sus fechorías en lo más recóndito de las montañas, entre los grandes y pegajozos capitales, en las oscuras mazmorras del gobierno y al calor de la mar del sur, sin que puedan ser detenidos.
Del único que nadie tiene siquiera una seña es del quinto elemento conocido como el Factor Z (o Zorro Lujurioso)...
Cualquier información al respecto, no se dará recompenza.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
